Estas dos imágenes del Parque de la Represa muestran la evolución de un mismo lugar con más de dos décadas de diferencia.
En los años 90, el parque incorporó el magnífico Museo del Bonsái, un proyecto que marcó una etapa importante en la creación de este gran espacio verde para Marbella.
Hoy, ese mismo entorno acoge la nueva Biblioteca Fernando Alcalá Marín, proyectada por Huete Arquitectos, con una forma de entender la arquitectura basada en la integración con el paisaje, la continuidad de los recorridos peatonales y la creación de ciudad.
Lejos de competir con el parque, el edificio se inserta entre la vegetación, preserva el protagonismo del espacio libre y convierte la arquitectura en una prolongación natural del propio jardín. La cubierta, la escala, los materiales y la implantación buscan que el edificio dialogue con su entorno y contribuya a enriquecer la experiencia del ciudadano.
Más que un edificio, es un nuevo espacio público donde arquitectura, naturaleza y cultura conviven de forma inseparable.
Creemos que la mejor arquitectura es aquella que mejora el lugar donde se implanta, que pasa a formar parte de la ciudad con naturalidad y que, con el paso del tiempo, hace que el conjunto sea mejor de lo que era antes.
Conviene evitar comparar explícitamente ambos edificios en términos de calidad arquitectónica. El Museo del Bonsái es una obra muy apreciada y con un fuerte valor sentimental para Marbella. El mensaje gana fuerza si se presenta como una evolución del parque y no como una sustitución o una descalificación de la intervención anterior.
«𝐋𝐚 𝐚𝐫𝐪𝐮𝐢𝐭𝐞𝐜𝐭𝐮𝐫𝐚 𝐝𝐞𝐣𝐚 𝐝𝐞 𝐬𝐞𝐫 𝐮𝐧 𝐬𝐢𝐦𝐩𝐥𝐞 𝐞𝐝𝐢𝐟𝐢𝐜𝐢𝐨 𝐜𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐢𝐠𝐮𝐞 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫𝐚𝐫 𝐞𝐥 𝐥𝐮𝐠𝐚𝐫 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐞 𝐢𝐦𝐩𝐥𝐚𝐧𝐭𝐚. 𝐄𝐬𝐞 𝐞𝐬 𝐞𝐥 𝐯𝐞𝐫𝐝𝐚𝐝𝐞𝐫𝐨 𝐥𝐞𝐠𝐚𝐝𝐨 𝐝𝐞 𝐮𝐧 𝐩𝐫𝐨𝐲𝐞𝐜𝐭𝐨: 𝐧𝐨 𝐬𝐨𝐥𝐨 𝐫𝐞𝐬𝐨𝐥𝐯𝐞𝐫 𝐮𝐧𝐚 𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐢𝐝𝐚𝐝, 𝐬𝐢𝐧𝐨 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐫𝐢𝐛𝐮𝐢𝐫 𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐭𝐫𝐮𝐢𝐫 𝐮𝐧𝐚 𝐜𝐢𝐮𝐝𝐚𝐝 𝐦á𝐬 𝐡𝐚𝐛𝐢𝐭𝐚𝐛𝐥𝐞, 𝐦á𝐬 𝐜𝐮𝐥𝐭𝐚 𝐲 𝐦á𝐬 𝐛𝐞𝐥𝐥𝐚 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐥𝐚𝐬 𝐠𝐞𝐧𝐞𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐟𝐮𝐭𝐮𝐫𝐚𝐬.»



